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O meu pet come tudo de uma vez: é normal ou devo preocupar-me?

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Comer demasiado depressa pode afetar a digestão, o bem-estar e até a segurança do seu patudo.

Algunos perros y gatos parecen tener una relación intensa con la comida: se ponen ansiosos antes de la comida y, en cuanto el cuenco toca el suelo, devoran todo en segundos, casi sin masticar. Para muchos tutores, este comportamiento genera dudas, y con razón.

 

Comer demasiado rápido puede tener consecuencias digestivas y de comportamiento, por lo que es importante entender qué hay detrás de este hábito y cómo corregirlo.

 

¿Qué ocurre cuando un perro o un gato come demasiado rápido?

 

Cuando un perro o un gato come todo de una vez, no se trata solo de “ser glotón”. Este comportamiento puede:

 

Dificultar la digestión
Provocar vómitos poco después de la comida
Aumentar la formación de gases y el malestar abdominal
Incrementar el riesgo de problemas más graves, como la dilatación o torsión gástrica, sobre todo en perros de razas grandes

 

Además, la comida se convierte en un momento de ansiedad y no de placer. El animal pasa el día esperando comer, termina en segundos y vuelve rápidamente a pedir más.

 

La importancia de la masticación y la saliva

 

La digestión empieza en la boca. La masticación ayuda a triturar el alimento y a mezclarlo con saliva, que hidrata las croquetas y facilita el tránsito intestinal. Cuando el pienso se traga prácticamente entero, el estómago recibe un alimento más difícil de procesar, lo que puede provocar gastritis, vómitos o malas digestiones.

 

Incluso en los perros, cuya saliva no contiene enzimas digestivas como la humana, este paso sigue siendo fundamental.

 

¿Cómo ayudar a tu mascota a comer más despacio?

 

La buena noticia es que existen soluciones sencillas y eficaces. La estrategia debe actuar en dos puntos: cómo come la mascota y cuánto come.

 

El comedero marca la diferencia

 

Los comederos lentos son una excelente ayuda. Con relieves u obstáculos en el fondo, obligan al perro a retirar la comida poco a poco, reduciendo la velocidad de la comida y favoreciendo una masticación más adecuada.

 

En algunos casos, los comederos elevados también pueden ser beneficiosos, ayudando a mejorar la postura durante la alimentación.

 

La cantidad adecuada también cuenta

 

Servir raciones excesivas puede aumentar la ansiedad alimentaria. Por eso, es esencial medir correctamente la cantidad de alimento.

 

Cada una de nuestras marcas dispone de un vaso medidor, que ayuda a servir la dosis adecuada de forma sencilla y constante.

 

Además, en la página del producto y en el reverso del envase, encontrarás una guía de alimentación con la cantidad diaria recomendada, ajustada al peso y al nivel de actividad física del perro o gato.

 

Esta información es esencial para evitar excesos, favorecer una digestión más saludable y mantener el peso ideal.

 

Comer bien es comer con calma

 

Ayudar a tu perro a comer más despacio no es solo una cuestión de comodidad: es una cuestión de salud digestiva y bienestar.

 

Pequeños cambios en la rutina pueden marcar una gran diferencia y transformar la comida en un momento más equilibrado y seguro.

 

Porque una buena digestión empieza incluso antes de que el alimento llegue al estómago.