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Consejos sencillos para saber si el alimento seco sigue siendo apto para el consumo
¿Alguna vez tu mascota ha rechazado de repente una comida, incluso siendo un pienso que le encanta? Esto puede ser una señal de que el alimento seco ya no está en buenas condiciones. La fecha de caducidad orienta, pero la forma en que lo almacenas es fundamental para mantenerlo fresco y seguro.
Cómo saber si el pienso se ha estropeado
Si el alimento presenta un olor extraño o desagradable, es señal de deterioro. Tu mascota, con su olfato agudo, lo detectará antes que tú.
Si encuentras indicios de plagas, como hormigas o excrementos de roedores, desecha el alimento de inmediato — incluso si aún está dentro de la fecha de caducidad.
Fíjate también en el comportamiento de tu perro o gato: si huele el pienso durante más tiempo, come sin entusiasmo o lo rechaza, puede estar indicando cambios en el sabor y el olor.
Es importante recordar que el rechazo de la comida no significa necesariamente que el pienso esté estropeado — puede deberse también a factores individuales de tu mascota.
Almacenamiento correcto del alimento seco
La mejor forma de conservar el pienso es dejarlo siempre en su envase original, en un lugar fresco y seco, protegido de la luz solar y de los cambios de temperatura.
Mucha gente no lo sabe, pero los envases de alimentos para mascotas están cuidadosamente diseñados y representan una de las partes más caras de la producción. Su objetivo es proteger el pienso, evitando la migración de grasa y el proceso de oxidación — dos de los principales responsables de los cambios en el olor, el sabor y la calidad.
Si deseas usar un recipiente, coloca la bolsa entera dentro, sin transferir el pienso. Así evitarás exponerlo al aire y a olores externos. Los envases sin cierre hermético deben doblarse bien y asegurarse con una pinza.
Consejo extra: reduce el espacio de aire dentro del envase siempre que sea posible — el contacto con el oxígeno acelera la deterioración y puede provocar cambios en el olor y sabor del pienso.
Riesgos de ofrecer alimento seco estropeado
Con el tiempo y la exposición al aire, la grasa presente en el pienso se oxida y altera la calidad del alimento. Además del sabor desagradable, este proceso puede causar problemas digestivos y disminuir el valor nutricional del pienso.
En resumen, mantener el alimento seco bien almacenado y estar atento a los signos de deterioro es esencial para garantizar que tu mascota tenga siempre comidas seguras, nutritivas y de calidad.
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